Ser creativamente abierto de mente
Una mente abierta desbloquea la innovación al navegar entre los extremos.
La mente naturalmente enfatiza un punto e insiste hasta que nos sobre-identificamos con él, borrando la diferencia entre el pensador y el pensamiento. La opinión se convierte en certeza, se solidifica hasta convertirse en nuestra jaula. Recuerda la última vez que sostuviste una creencia con tanta intensidad que una conversación con otros se convirtió en el arte de la guerra.
¡Bienvenid@ al modo cerrado de la mente!
Una mente cerrada nos cuenta historias de imposibilidad, queda completamente atrapada en creencias no examinadas y las defiende con una certeza inquebrantable. Por otro lado, una mente abierta permite que nuevos pensamientos entren como agua que se filtra a través de creencias sólidas o incrustadas, para que podamos identificar aquellas que no hemos elegido creer por nosotros mismos.
El riesgo de una mente cerrada es que puede afectar las relaciones al separar a las personas en diferentes ideologías o dogmas. Impide la colaboración y la creación con otros, anulando por completo la posibilidad de innovación y evitando que trascendamos la política, los valores y los constructos sociales. Nuestra mente puede convertirse en nuestro enemigo implacable, atentar contra nuestra propia naturaleza y bloquear nuestros impulsos más profundos de hacer algo diferente.
Una mente abierta es la búsqueda de tu potencial
Es necesario estar presente para cultivarla constantemente en cada momento. Permanecer en un estado abierto y creativo el mayor tiempo posible es un proceso que requiere persistencia. Una mente abierta no entiende de polaridades, no opera en base a evidencias previas, y lo que es verdadero emerge a través de la experimentación y la autorreflexión.
El proceso de construir una mente abierta
Implica bajar el volumen del ego para adoptar nuevas perspectivas en nuestra vida. Una mente demasiado abierta puede caer en una empatía excesiva, pasando de aprender cosas nuevas a apegarse a los procesos de los demás. El equilibrio de una mente abierta radica en navegar entre los extremos. Para evitar apegarse a nada, queremos:
Estar abiertos a la información.
Cuestionar esa información con preguntas, perspectivas y experimentación.
Incorporar solo aquello que tenga sentido para nosotros.
El apego es una decisión consciente o inconsciente de incorporar información a nuestra mente. En esencia, es verdadero o no verdadero para nosotros. El problema es que, si no somos conscientes y cautelosos, podemos saltar rápidamente del paso 1 al paso 3, permitiendo que el proceso, programa o creencia de otros entre en nosotros sin haberlo experimentado ni elegido.
Necesitamos estar atentos y darnos cuenta si automáticamente estamos de acuerdo con todo lo que nos dicen. Las opiniones que las personas expresan corresponden a los programas que han establecido en sí mismas, con más o menos conciencia. Por eso, nuestra responsabilidad evolutiva es estar abierto y, al mismo tiempo, desarrollar el nivel crítico necesario para incorporar solo aquello que nos ayude a encontrar nuestra propia verdad.
Una forma práctica de trabajar en un proceso de mente abierta es seguir este ejercicio de escritura:
Selecciona dos o tres momentos del día en los que reconozcas algo de lo que te sientas orgulloso (un momento con tu familia, algo que hiciste, resolviste o creaste, una interacción con alguien).
Selecciona una cosa que aún no puedas resolver, un bucle abierto, algo que no puedas ver con claridad, y responde estas preguntas:
¿Qué me está diciendo esta experiencia sobre mi identidad?
¿La forma en que estoy abordando este problema coincide con la persona que quiero ser?
¿Hay algo en mi carácter que necesito cambiar?
¿Cuál es la lección esencial para mí aquí? (acción, nuevo hábito, insight)
En este proceso eventualmente descubrirás que aprendes independientemente de la polaridad de bueno/malo, ganar o perder. Te darás cuenta de que ves y desarrollas tus propias verdades para avanzar en tu vida, independientemente de las convenciones sociales.
Si logras alcanzar este equilibrio entre apertura y conciencia, podrás navegar en todos los contextos sin miedo, expresarte sin dudas y tus propias decisiones moldearán tu destino.
Eso es todo por hoy. Nos vemos la próxima.
Julian.-

